Date un capricho con tu pareja y disfrutad de un fin de semana en Barcelona

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Seguro que muchas veces has pensado que estabas hasta el moño de hacer siempre lo mismo, ir de casa al trabajo y del trabajo a casa, y el poco tiempo libre que nos queda es para limpiar, poner la lavadora, planchar o ir al supermercado y a hacer los recados necesarios. Nos pasa a todos, y a tu pareja también, así que seguramente esté deseando igual que tú darse un capricho y salir a disfrutar de la vida. Lo más sencillo es organizar una escapada de fin de semana, nosotros os proponemos: Barcelona. La Ciudad Condal es un lugar lleno de oportunidades y cosas que hacer, así como hoteles con encanto como los Mercer donde disfrutar de un tiempo

Consejos para viajar barato

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Salir de viaje aunque sea una mera escapada de dos días puede acarrear más de un dolor de cabeza en cuanto nos ponemos a mirar precios de alojamientos, el coste que será llegar hasta el destino, y todo se multiplica si entra en escena un billetes de avión. Ofertas de viaje de última hora, buscadores, antelación... te damos algunos consejos indispensables para ahorrarte unos euros en tus viajes.

Vive al máximo Barcelona alojándote en un loft de ensueño

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Una escapada de vez en cuando es un aliciente para enfrentarnos a la rutina con más energía y fuerza y para aliviar la monotonía y el estress que suele ocasionarnos el trabajo y las cargas diarias a las que nos vemos sometidos. Un hotelito en la playa, o un apartamento en cualquier zona turística suele ser lo más habitual, pero si de verdad estamos dispuesto a darnos un capricho y disfrutar de una experiencia única te proponemos disfrutar de apartamentos con encantos en Barcelona, donde rodearnos del lujo y la actividad de uno de los destinos más demandados en Europa.

Barcelona es una ciudad trepidante, llena de posibilidades y alternativas. Con playa y montaña para aquellos que gustan de

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Suéltate. Es el momento de disfrutar.

Nuestra vida está llena de rutinas y actividades en ocasiones desagradecidas: el trabajo, la casa, los niños, el jefe, las facturas, los atascos, los vecinos… El día a día está plagado de obligaciones que, sumadas al tiempo que pasamos durmiendo, nos dan poco margen para dedicarnos a pasarlo bien con cosas que nos agradan. Es cuestión de esfuerzo y de organizarse algo más, pero siempre nos las arreglamos para ocupar cualquier resquicio de tiempo en adelantar otras obligaciones. Y no es justo. Solo se vive una vez, caramba.