Una escapada a Tenerife

Si puedes hazlo. Os recomiendo con todas mis fuerzas que hagáis una escapada a Santa Cruz de Tenerife porque os va a encantar. Yo lo hice hace un par de años y la verdad es que estoy deseando de repetirlo. Tenerife no es solo conocida por sus excelentes carnavales, también lo es por sus excelentes playas, pero al contrario que en la península, aquí son durante todo el año. Así que aproveché un periodo de dos meses para hacer allí una escapada. Aunque había estado en otra ocasión en Lanzarote, creo que no es lo mismo.

Lo que sí tenía claro es que tenía que tener mi coche por allí. Puede sonar a raro pero no me gusta coger el coche de otras personas. No sé si será por miedo, por superstición o por lo que queráis pero es mi manía. Así que siempre que viajó tengo que contratar a una empresa de trasporte de vehículos que me lo haga. Son empresas que no les ha importado incluso salir al extranjero para sortear la crisis. Una vez puestos en contacto con una empresa, cogimos el barco que nos llevó hasta Tenerife.

Para mí es la isla más bonita. Puedes encontrar de todo. Si te gusta la playa yo siempre recomiendo Playa Jardín, compuesto por Playa Jardín, Playa chica y Punta Brava, es uno de los lugares más emblemáticos del Puerto de la Cruz. Diseñado por el artista César Manrique, estas playas que ostentan el distintivo Bandera Azul, se integran en un bello entorno con numerosos jardines de especies vegetales endémicas, cascadas de agua y cuevas de piedra. Es una preciosidad. Las playas se encuentran muy cerca del famoso Loro Parque, y cuentan con varias escolleras para que puedas nadar cómodamente. Ojo, si sales fuera del alcance de ellas debes de tener algo más de precaución, ya que el oleaje puede ser más fuerte.

No te pierdas los centros históricos de muchos barrios. Uno de los que más me gustó fue el de Arona, en el corazón mismo del pueblo (declarado Bien de Interés Cultural) lo representa la iglesia de San Antonio Abad, del siglo XVIII, situada justo en el espacio que cien años antes ocupó una ermita. En el interior del templo, la imagen del Cristo de la Salud es su pieza más valiosa. Alrededor, las casas señoriales y las calles adoquinadas invitan a un paseo sosegado.

Lo único malo

Ahora bien, en mi viaje a Tenerife no todo fue de color de rosa. Si recordáis mi fobia a no viajar sin mi coche, pues tuve premio. Y es que se me estropeó una parte de la caja de cambio y tuve que buscar un remplazo. Afortunadamente busqué en Internet y encontré la web de desguaces Fotingo, una  empresa de desguaces en Tenerife especializada en la descontaminación y reciclado de vehículos, que fue todo un éxito. En un día lo tuve arreglado y a seguir recorriendo la isla.

Por eso, si vaís a Tenerife os recomiendo que disfrutéis, que vayáis sin prisa y sobre todo con ganas de conexión. Nada de estar pendiente del móvil, de la tablet o de las rede sociales. Es vuestro momento.