Cinco ciudades increíbles para visitar en Semana Santa

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Cinco ciudades increíbles para visitar en Semana Santa
  1. Barcelona es un lugar increíble para visitar si tenemos unos días, y además está muy bien comunicado con el resto de España para hacer una escapada. Cualquiera que haya estado en esta ciudad nos hablará genial de ella, de su ambiente cosmopolita, de su increíble arquitectura, de sus diferentes y variados barrios, que tienen mucho encanto, de la gastronomía catalana o de los montones de cosas que podemos hacer allí, desde pasear por las Ramblas hasta ver un partido de fútbol del máximo nivel e incluso ir de compras por las boutiques de mayor lujo del mundo, que están escogiendo esta ciudad como una de sus favoritas para los compradores de alto standing. Yo estuve hace poco y me alojé en un hotel de la cadena Mercer, que son establecimiento de lujo que te proporcionan una experiencia increíble para tu estancia.
  2. Otra ciudad increíble que ver durante la época de Semana Santa puede ser Praga, la capital de la República Checa. No es especialmente grande, así que los días de vacaciones de esta semana bastarán para hacer un recorrido por sus calles con muchísimo encanto. Todo el mundo que vuelve de visitar esta ciudad viene encantado y hablando maravillas de la misma. Además, al tener todo tan concentrado en su centro se puede visitar caminando. Desde el barrio judío a la plaza mayor, recorrer sus famosas cervecerías, visitar el barrio de las profesiones, el tétrico museo de Kafka o recorrer sus tiendas de cristalería…, todo es una experiencia increíble. Además, muy cerca es posible visitar la ciudad balneario Karlovy Vary, un lugar maravilloso donde pasar un día y al que se puede ir perfectamente en coche de alquiler.
  3. Londres es una de esas ciudades que merecen mucho más tiempo quizás que el de una Semana Santa en función de qué queramos hacer allí, porque lo que está claro es que se trata de una urbe que no da opción a aburrirnos. Podemos incluso recorrer los lugares de las famosas películas, desde la orilla del río de ‘Match Point’ hasta el famoso barrio de ‘Nottin Hill’. A veces tendréis la sensación de haber estado ya antes por allí, porque muchos lugares os recordarán a las emblemáticas imágenes de la boda de Lady Di con el Príncipe Carlos o porque simplemente los habéis visto mucho por televisión, como puede ser el caso del Parlamento. Decimos que aquí se pueden hacer muchas cosas porque, aparte de los montones lugares obligatorios para el turista, también es posible acudir a sus múltiples y variados mercadillos, a los museos más sobrios con la National Gallery o a los más divertidos como el de cera o de la tortura. Aquí también tenemos conciertos, visitas divertidas y que hacen todos los turistas como puede ser la de los almacenes Harrods, y hacer es posible comer de picnic en alguno de sus bonitos parques.
  4. Dublín es otra ciudad que tiene un gran encanto por sí misma. No es ese típico lugar donde haya mil monumentos que ver (que también, por supuesto, los hay), sino que tiene un ambiente muy particular que engancha a todos sus visitantes. Las calles de esta lluviosa ciudad respiran siempre una gran alegría proporcionada por sus gentes, un carácter celta que transmiten en sus múltiples pubs, siempre con música en directo. Es también, por cierto, ese lugar del que no te puedes ir sin beber cerveza, capital de la famosa Guinness, cuya fábrica es también posible visitar, así como destilerías de whisky. Si habéis visto la serie ‘Los Tudor’, reconoceréis muchos lugares, igual que si sois fans de los libros de chick-lit de la escritora Marian Keyes, oriunda de esta ciudad. Aquí tenéis también el Trinity College, una catedral preciosa, el parque urbano más grande de toda Europa… Y si se os da bien conducir al revés, como diríamos aquí, podéis alquilar un coche y visitar los afamados acantilados de Moher e incluso ir a Irlanda del Norte y pisar por un lugar hermoso que es patrimonio de la humanidad: la Calzada de los Gigantes.
  5. Y puesto a hacer patria, quiero añadir en esta lista mi ciudad: Ourense. Esa gran desconocida entre todos los que vienen a Galicia en busca del Camino de Santiago, de Compostela, de A Coruña, de los acantilados de A Costa da Morte o de la playas de agua fría. En Ourense, la única provincia gallega totalmente de interior, tenemos balnearios de agua termal que nos hacen ser la segunda ciudad en este sentido de Europa, después de Budapest. Aquí también se puede disfrutar de la estupenda gastronomía gallega y de unos paisajes increíbles como pueden ser el Cañón del río Sil o las construcciones castrexas de nuestros orígenes. Tenemos también una estación de esquí, Manzaneda, por si hay todavía hay nieve para Semana Santa y un casco histórico donde figura escondida la que dicen que es una de las catedrales más preciosas del mundo.

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