Otro año sin viajar

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Otro año sin viajar

Se acerca el verano y, como cada año en casa, preparamos algunas actividades para poder hacer dependiendo de cómo haya ido nuestra economía. A veces salimos de viaje y otras nos quedamos en casa disfrutando de algún que otro capricho y de la piscina, otras veces hemos podido hacer escapadas de fin de semana y algún que otro verano, como el que nos compramos el sofá, nos conformamos con alguna cena romántica y poco más.

El 2016 es uno de esos años en los que estamos un poco en un punto intermedio: no podemos hacer un gran viaje pero puede que nos podamos dar algún capricho e incluso hacer alguna escapada así que, tras una larga conversación y un consenso (no nos poníamos de acuerdo) hemos decidido que haremos algún deporte de aventura con Ocioaventuracerrogordo.com en Julio y que en Agosto nos iremos tres o cuatro días a la costa. Mi novio quiere ir al sur, hacia Almería o Cádiz y yo lo único que le he pedido es que haya playa con patinetes de agua, o hidropedales que creo que es su nombre real, porque para mí una playa sin ellos es como un cumpleaños sin tarta. Pero no creo que haya problema porque por toda esa zona está la Fábrica de Hidropedales Marengo, que creo que nutre a toda la costa.

A lo mejor estoy pensando que soy una friki por saber esas cosas pero es que adoro los patinetes. Cada año, en verano, alquilo uno en dos o tres ocasiones porque si no es como si no fuera verano. Al menos para mí.

Y el caso es que nosotros nunca hemos sido de grandes viajes o grandes lujos pero este año me apetecía poder hacer algo diferente y me temo que aún no va a ser posible. No me quejo, no os creáis, sé que hay gente que no puede irse ni a tomar una cerveza por culpa de la economía pero es que estar trabajando duramente durante todo el año se me hacía más fácil cuando pensaba que iba a tener una buena recompensa en agosto y llevamos unos años que no es posible hacer nada.

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Decepción

Yo esperaba poder coger la tienda de campaña e irnos a pasar quince días a un buen camping de la costa de levante o poder coger un avión e ir a visitar durante tres o cuatro días algún país extranjero con vuelos económicos como Inglaterra, Alemania o Noruega y me temo que tendré que conformarme con deportes de aventura cerca de casa y playa, mucha playa.

Creo que mi novio me tiene preparada, de todas maneras, alguna sorpresa porque sé que ha hecho varias llamadas y está muy atento al móvil y yo se lo agradezco muchísimo, no es que no valore esos detales, lo que ocurre es que me quedé un poco decepcionada al hacer cuentas y ver que, otro año más, nos quedaríamos sin un buen viaje.

Hemos decidido que, para el año que viene, vamos a ahorrar duramente porque queremos ir a Roma, uno de mis sueños. Italia es un país que no está muy lejos y que no resulta extremadamente caro pero nunca he tenido la oportunidad de verlo y me encantaría poder mirar hacia arriba y ver que me encuentro a los pies del Coliseo, o echar una moneda a la Fontana di Trevi o pasear por el foro romano y el palatino. Historia pura inyectada en las venas.

Si estáis en la misma situación que yo no os desaniméis, intentad pasarlo lo mejor posible este año cerca de casa, preparad actividades y pensad en días de playa con sombrilla y nevera si tenéis oportunidad y empezad a ahorrar ya, puede que el año que viene consigamos nuestra meta.