Las fiestas de carnavales más desconocidas

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Las fiestas de carnavales más desconocidas

Si te digo que me asocies una palabra a Carnaval seguro que me respondes Cádiz. ¿A qué sí? O incluso te acepto que me digas Las Palmas. Y es que son dos de las ciudades que más viven y disfrutan del tiempo de carnaval. Sin embargo, hoy te queremos mostrar otros lugares de España donde también respiran aires carnavaleros. Por supuesto no son tan conocidas, pero ahí radica su encanto. Son sitios más tranquilos pero donde vivirás el espíritu del Carnaval de otra forma.

Santoña

¿Quién dice que el Carnaval no se puede celebrar en el norte? En Santoña (Cantabria) se celebra el denominado como Carnaval del Norte, incluso es Fiesta de Interés Turístico, declarado en 1985. Aquí tenemos un protagonista muy especial: un besugo. Y es que la leyenda dice que este pez raptó a una sirena, sí como lo oyes, y tuvo que enfrentarse a un juicio. A ese juicio acudieron todos los peces a declarar, y como juez de todo, Neptuno. El besugo fue absuelto, pero…tuvo un final muy dramático. Si quieres conocer el final lo mejor es que apuntes en tu agenda una cita con este original carnaval. Aunque si eres de lágrima fácil no lo vas a pasar nada bien.

Haro

Si eres un apasionado al vino, ya tienes el Carnaval para el próximo año. En la localidad riojana de Haro se celebra el Carnaval del Vino. Las bodegas de esta zona presentan sus añadas en un marco incomparable: el claustro del Hotel Los Agustinos. Por supuesto se hace una degustación de caldos, pero todo ello bajo una temática diferente cada año. En ocasiones fue dedicado a Baco, dios del vino, pero también puede ser de la fiesta de Venecia o de Cabaret.  Por ejemplo, este año fue del año de las Luces. Si crees que no llegas a tiempo para disfrazarte, no te preocupes porque las tiendas on line te pueden llevar el disfraz allí donde estés. Si vas a ir disfrazado de superhéroe, puedes entrar en Carnaval y Mucho más, porque lo vas a encontrar y tener en casa en el mismo día. Lo de “no tengo disfraz y no me da tiempo” ya no es  excusa.

Entroido

A Galicia también llega el Carnaval. Aquí se denomina Entroido y se celebra de mil maneras diferente. Se celebra en lugares como Laza, Xinzo de Limia, Vila de Cruces, A Estrada o Verín, que mantienen una de las tradiciones más antiguas de España. Uno de ellos, el Entroido de Laza, fiesta declarada de Interés Turístico de Galicia, arranca ya este 31 de enero con los folións, y se alargará hasta el próximo 25 de febrero.

Roses

Si tienes pensado ir a Cataluña, tu cita con el carnaval lo tienes con la localidad gerundense de Roses. Alí todos se visten para la celebración de su histórico Carnaval, donde llaman la atención las casi 80 comparsas, con más de 150 participantes, 70 carrozas y más de 3.500 personas bailando a lo largo de la principal avenida de la población. Lo más bonito es que el desfile se hace bordeando al mar.

Ciudad Rodrigo

Si eres aficionado al mundo de los toros seguro que conoces el Carnaval del Toro en Ciudad Rodrigo. Vas a disfrutar de encierros, capeas y desencierros diarios, aunque el que más llama la atención es el del Domingo de Carnaval, a caballo, y el Toro de Aguardiente, llamado así porque se reparte este licor para entonar a los asistentes, y que se celebra el Martes de Carnaval a primera hora de la mañana. Mucho ojo con estas cosas que dicen que esta agua es de fuego.

Ayamonte

En Ayamonte, casi en la frontera con Portugal, celebran el carnaval de una forma muy intensa. Y es que tiene mucha historia. Allá por la Edad Media, el Carnaval era el momento más deseado. Hasta el punto de que en plena crisis del siglo XVI, el rey otorgó una partida extra para que no se dejara de celebrar. Vamos que no se paró ni durante la Guerra Civil. Lo que no sabemos es de qué se disfrazaría la gente.

Navarra

En Navarra se celebran los Joaldunaks que recorren su camino para participar en el Carnaval entre las localidades de Ituren y Zubieta. Dicen que estamos ante uno de los carnavales más antiguos de Europea, ya que sus orígenes se encuentran incluso antes de la llegada del Imperio Romano. Sus habitantes desfilan por las calles disfrazados con sandalias, enaguas de encaje y pieles de oveja. La verdad es que es una imagen muy curiosa de ver.