Ordena tu casa y estarás ordenando tu vida

Murasaki Shikibu, Oda Nobunaga, Matsuo Bashō, Sakamoto Ryōma, Ōishi Kuranosuke, Shigeru Miyamoto, Haruki Murakami y desde el año 2015, Marie Kondo, son algunos de los nombres de los japoneses y japonesas que más han influido, tanto en la cultura oriental como en la occidental, y es que la cultura japonesa, está llena de personajes legendarios, pioner@s en su tiempo, estrategas, artistas y literatos, que deberías conocer.

El último prodigio japonés se llama Marie Kondo, y  es la creadora de un revolucionario método de ordenar la casa, que promete ser definitivo, y determinante a la hora de encarar la vida. Porque como la propia Marie afirma, si ordenas tu casa estás ordenando tu vida.

La japonesa ha saltado a la fama gracias a su libro La magia del orden, del que se han vendido más de 4 millones de ejemplares en todo el mundo. En éste Marie confiesa que la clave del orden, es el conservar solamente aquello que nos es útil y necesario, desechando todo lo demás, lo superfluo, ya que amontonar cosas sin ningún sentido ni fin, solo lleva al caos. ¿Cuántas veces te has vuelto loc@ intentando encontrar esa camisa, ese disco o esos zapatos? Y es que claro, no tienes ni idea de dónde están, camuflados entre tantos y tantos objetos que nunca usamos.

Estudios recientes dan la razón a Kondo, porque la felicidad, querid@s no se encuentra en la mera acumulación de objetos sin más, la felicidad está en las emociones, en todo aquello que nos hace vibrar, sentirnos viv@s, en la experiencia, aunque solo sea por un instante, y el recuerdo de la misma… Eso no hay objeto alguno en la galaxia que lo valga. Pasear con tus peludos de cuatro patas, hacer ejercicio, leer un libro, quedar con l@s colegas o comer bien, son sin duda más importantes para alcanzar la felicidad que un iPhone, un iPad, o unos zapatos del tal Manolo Blahnik, que por cierto no he visto unos de esos en mi vida.

Así que lo primero que vamos a hacer es poner en orden nuestra habitación, un espacio destinado a descansar, a medita y a soñar, así que elígelo bien. En Dismbobel puedes encontrar los mejores dormitorios y a los mejores precios. Muebles multifuncionales que crean espacios únicos, y con unos acabados inmejorables.

Empieza por tu cuarto

Nuestro dormitorio, es un fiel reflejo de nuestro interior, y es por tanto el primer lugar en nuestra lista de estancias que ordenar. Además, l@s psicólog@s creen que es el mejor antídoto contra la ansiedad y el estrés.  Y es que de la misma forma que decidimos librarnos del lastre que suponen los objetos, las cosas materiales, de ese falso apego que tenemos por todo lo que se puede comprar con dinero, aprendemos también a averiguar qué es de verdad lo que nos hace falta en nuestra vida, qué cosas son esenciales y cuáles innecesarias, dañinas, molestas, superfluas o peligrosas. Es decir, aprendemos a valorar y a valorarnos. Y todo esto siguiendo unas sencillas reglas:

  1. Empieza por lo fácil y relativiza la importancia de las cosas. Puedes tirar unos vaqueros de campana que no piensas volver a ponerte jamás, pero obviamente no deberías deshacerte de cosas con valor sentimental, recuerdos que evocan buenas
  2. De la misma forma has de deshacerte de todo aquello que te traiga malos recuerdos, lo que te pone triste.
  3. Despídete de cada pieza que tires con gratitud por su servicio prestado.
  4. Lo que no necesitas tú, tampoco lo necesita nadie de tu familia, lo de heredar tampoco es la solución, solo conseguirás pasarle el marronazo a otra persona.
  5. Aprende a doblar bien la ropa y ahorrarás espacio, que puedes ocupar con otra cosa. Lo mismo se puede extrapolar a tu vida personal.
  6. Ordena por categorías no por localización, cada cosa ha de ir en su sitio. Todo tiene un orden.
  7. Pasa de las cajas, solo sirven para amontonar, y ni siquiera te dejan ver lo que tienes. Si lo tienes guardado en una caja, no lo necesitas, tíralo
  8. Ordena bien una vez y siempre permanecerá ordenado.
  9. Créate un hábito diario, porque al final, el “hábito sí que hace al monje”
  10. Dale la bienvenida al orden